Día 84: el volcán más longevo de la historia de La Palma

Foto: Van Marty y Rubén López (IGN)
Foto: Van Marty y Rubén López (IGN)

Entre 24 y 84 días fue la duración que estimaban los expertos los primeros días después del 19 de septiembre, teniendo en cuenta el mínimo y el máximo que ha durado una erupción en La Palma.

Ya el 11 de octubre superó la duración de la erupción del famoso volcán de Teneguía (24 días) y hoy, 11 de diciembre, supera la duración de la erupción de Roques de Jedey/Tejuya (19 de mayo a 10 de agosto de 1585) y se convierte en la más duradera de las que hay constancia en la Isla.

La erupción más duradera y, a la vez, la que más daño ha hecho en el corazón de los palmeros. Hasta quienes han llegado a vivir tres volcanes en La Palma, aseguran que este es distinto a los demás, que ha sido «un monstruo».

«Un monstruo» que ha sacado de sus casas a unas 6.000 personas, ha sepultado más de 1.184 hectáreas y, bajo ellas, 1.628 construcciones destruidas o dañadas, de las que 1.304 son viviendas, y más de 360 de cultivos. Un barrio entero y otro tanto han desaparecido, el Valle de Aridane ha quedado partido en dos con miles y miles de sueños rotos, que hoy ponen su mirada en la reconstrucción.

84 días en los que muchos han ubicado La Palma en el mapa, en los que esta pequeña isla canaria ha abierto informativos, ha sido portada en todos los periódicos y ha movilizado una de las mayores olas de solidaridad que seguramente podamos ver. Se han roto miles de vidas; pero el dolor se ha multiplicado en forma de cariño, en forma de millones de donaciones y miles de voluntarios que han tenido más fuerza que el propio volcán.

Resiliencia. No hay otra palabra que defina a la gente de La Palma. Aunque son 84 días de catástrofe, también lo han sido de ejemplo. Por el esfuerzo y la fuerza que han demostrado palmeros y palmeras; por ver cómo expertos y científicos han hecho de una tienda de campaña, una furgoneta o un local con cuatro mesas, su casa; por escuchar, ver y leer periodistas que amanecen y anochecen contando lo que ocurre en el Valle de Aridane; porque quienes están detrás del PEVOLCA han perdido la noción del tiempo y no importa qué día sea porque…La Palma y su gente se han convertido en lo primero.

84 días en los que ha cabido mucha destrucción y, por desgracia, seguirá siendo así; pero en los que no cabe el agradecimiento y la fortaleza de un pueblo que no pierde la esperanza de reconstruir lo que la lava ha hecho desaparecer.