Que las excavadoras logren cruzar las coladas, no garantiza el paso de vecinos a las zonas aisladas

«Que veamos a la máquina trabajando, nos significa que dentro de dos días tengamos una vía abierta para poder entrar, para eso va a faltar un tiempo» así de claro ha sido el director técnico del PEVOLCA, Rubén Fernández, en una entrevista en Onda Cero La Palma, haciendo referencia a los trabajos de la recuperación de vías.
La ilusión por poder acceder a las zonas que han quedado aisladas o de poder reconectar el Valle va a tener que esperar más allá de que la maquinaria logre cruzar de un lado al otro, ya que no es el paso definitivo. «Son trabajos previos para marcar un trazado» subraya Fernández. «Se están haciendo labores de ver cómo está el terreno, si es practicable y en qué condiciones se puede llegar al otro lado» y, una vez se compruebe que el camino es seguro, si el estado del terreno lo permite, «se empezará a habilitar la vía».
En cualquier caso, » se deberá adaptar con el asfaltado, la anchura y la señalización pertinentes y, hasta que no llegue ese momento, no se podrá pasar por ahí» insiste el director técnico, recordando que se deben dar las condiciones para que la vía esté terminada, «sobre todo en cuanto a la seguridad».
Es decir, por ejemplo, `por el Camino de San Isidro que supone un tramo corto de unos 200 metros, no se podrá pasar hasta que no se den las condiciones necesarias.
«Cuando vemos el campo de coladas por vista aérea se ve cierta homogeneidad, pero hay barrancos formados por los ríos de lava que corrían y que tienen anchuras importantes» apunta Rubén Fernández. A esto se suma la existencia de tubos lávicos que puede haber en el terreno sobre el que se trabaja y las altas temperaturas en las que todavía se encuentran muchas zonas.