El miércoles 12 de agosto tenemos una cita con el cielo. El eclipse solar será uno de esos fenómenos que merece la pena disfrutar, pero hay algo que no podemos olvidar: mirar al sol directamente puede causar daños graves e irreversibles en la retina.
Por eso, desde la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) recuerdan algunas recomendaciones básicas para disfrutar del eclipse con seguridad.
José Díaz-Flores, director general de Salud Pública, insiste en que no vale cualquier tipo de protección. Las gafas de sol habituales no sirven para observar un eclipse y tampoco debemos recurrir a radiografías, CD, DVD, cristales ahumados, filtros caseros o lentes oscuras que no estén certificadas.
La clave está en utilizar gafas especiales para la observación solar, que cumplan la normativa de seguridad correspondiente, cuenten con el marcado CE y estén en buen estado.
Y durante el eclipse, ¿qué debemos hacer?
Una de las recomendaciones más importantes es sencilla: ponte las gafas antes de mirar al sol y no te las quites mientras lo estés observando.
También es importante mantenerlas puestas durante las fases parciales del eclipse, tanto antes como después de la totalidad, y vigilar especialmente a los niños y niñas y a las personas mayores para evitar que puedan mirar directamente al Sol sin protección.
Además, si las gafas están rayadas, dobladas, dañadas o no podemos comprobar que cumplen la normativa y se encuentran en buen estado, mejor no utilizarlas.
Y una última advertencia: si quieres observar el eclipse con una cámara, prismáticos o un telescopio, estos dispositivos necesitan filtros solares específicos. No debemos mirar al sol a través de ellos sin la protección adecuada.