La llegada de los Reyes Magos inunda La Palma de esperanza e ilusión
Los primeros rayos del amanecer del 6 de enero entran por la ventana. Abrimos los ojos y… ¡Han llegado!
Ya este miércoles, víspera del Día de Reyes, aunque la COVID-19 sigue imposibilitando la celebración de las cabalgatas, sus Majestades se dejaron ver por las calles de los diferentes municipios palmeros. Detrás de las mascarillas se adivinaban las sonrisas de los más pequeños que saludaban enérgicamente a Melchor, Gaspar y Baltasar.

Este año, sus Majestades traen consigo aún más ilusión y esperanza, sobre todo para los más pequeños del Valle de Aridane. A muchos de ellos un volcán les arrebató su hogar, otros siguen desalojados, lejos de sus casas y asistiendo a sus «nuevos coles». Sin embargo, otros tantos planean ya junto a sus familias el retorno a las viviendas que tuvieron que abandonar cuando el volcán rugía. Ya esta semana, concretamente el 3 de enero, 1000 evacuados volvían a sus hogares y este viernes, 7 de enero, está previsto el adelanto de nuevos realojos, siempre y cuando el PEVOLCA considere oportuno este regreso, una vez revisadas las viviendas y el nivel de gases en la zona.
El Día de Reyes ponen el punto final a una Navidad ha producido en la sociedad palmera sentimientos encontrados, por un lado la tristeza de ver un Valle de Aridane gravemente dañado por la erupción volcánica que comenzaba el 19 de septiembre, y, por otro, la alegría que produjo el anuncio, aquel 25 de diciembre, del final, tras 85 días y 8 horas de pesadilla. Dos días después, el 27, comenzaban los trabajos de recuperación de La Palma, con las primeras pruebas en la colada de La Laguna. Por delante queda mucho diálogo y coordinaciones entre administraciones y ciudadanos para que La Palma recupere todo su esplendor.
Ni la COVID-19, ni el volcán han impedido que los Reyes Magos nos hayan vuelto a visitar para hacer su magia y brindarnos la oportunidad de volver a ilusionarnos, como si fuéramos niños y niñas en la mañana de Reyes.