La Palma a punto de volver a tener horno crematorio, ahora portátil, tras la erupción

La pérdida de las anteriores instalaciones, ubicadas en el camposanto de Nuestra Señora de Los Ángeles, en Las Manchas, dejaron a la isla sin este servicio.

El Cabildo de La Palma continúa con las obras del horno crematorio insular del Cementerio Comarcal de San Urbano, en Breña Baja, cuyos trabajos han entrado en su parte final, una vez se ha realizado su instalación y la obra civil se encuentra muy avanzada.

La consejera de Servicios, Nieves Rosa Arroyo, y el responsable de Infraestructuras y vicepresidente del Cabildo, Borja Perdomo, conocieron ‘in situ’ la marcha de los trabajos acompañados por técnicos de la Corporación.

Arroyo destaca que la obra está casi terminada, a falta, entre otros aspectos, de la
llegada de la chimenea, que se espera para la próxima semana. Asimismo, indicó que
se dedicará un tiempo para formación del personal que va a llevar estas instalaciones. La consejera indicó que “su gestión está programada para que una vez esté terminada la obra entre en funcionamiento con la mayor celeridad”.

En esta línea asegura que el Cabildo está “trabajando para que se pueda poner en marcha lo antes posible” y recuerda que se trata de un crematorio portátil, que puede trasladado para poder seguir prestando este servicio.

Cabe recordar que la erupción volcánica provocó la destrucción de estas instalaciones ubicadas en el camposanto de Nuestra Señora de Los Ángeles, en Las Manchas, donde llegaron las coladas.

“Es fundamental que La Palma vuelva a contar con este servicio para atender lademanda de las familias y respetar la voluntad de las personas, que ahora tiene que trasladar a su ser querido a otra isla para poder realizar este procedimiento, lo que representa no solo un sobrecoste económico, sino también moral”, concluye.

Se inician las obras en el Cementerio Comarcal de San Urbano para la instalación del horno crematorio, mientras se espera su llegada a La Palma

«Si todo lo demás ha hecho mucho daño emocionalmente, perder el cementerio sería muy fuerte»