Las “Tardes de Cine” de Los Llanos de Aridane cierran esta temporada con clara vocación de continuidad

El proyecto mensual «Tardes de Cine», puesto en marcha por el área de Cultura del Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane que comenzó en el mes de febrero con proyecciones en los Multicines Millennium, finalizó la temporada hoy miércoles, con una clara vocación de continuidad.

Con la historiadora del arte y coach Dévora Viña Carrascoso, y el periodista y crítico de cine Adrián González Viña, el proyecto «Tardes de cine» ha buscado usar el séptimo arte como herramienta para hablar de asuntos sociales, combinando la cultura con un comentario crítico e informado sobre determinados temas de importancia en el mundo en que vivimos. Y sobre todo buscando un debate enriquecedor con la audiencia.

La concejala de Cultura, Charo González, explicó que «Es importante apostar por pequeños proyectos ideados con cariño y profesionalidad, y ante la honestidad de los cuales, la reacción del público no se hace esperar, convirtiendo la sala de los Multicines una vez al mes en espacio no solo de visionado de pequeñas joyas cinematográficas poco conocidas, sino también de debate sobre las mismas, tanto desde el punto de vista cinéfilo como emocional».

Cuatro películas con cuatro temáticas diferentes, a lo largo de estos meses:

En febrero, la primera película del ciclo estuvo enmarcada en el tema “La rutina me asfixia”, con la proyección de «Todos queremos lo mejor para ella», película de 2013 dirigida por Mar Coll, y en la que Geni (Nora Navas) es una mujer de 38 años que, tras sufrir un terrible accidente de coche, intenta retomar su vida anterior y volver a encajar en el que había sido su mundo. Un año después de sufrir el accidente, Geni está lista para retomar su vida… o al menos así lo quiere ver su familia. La realidad es que a pesar de querer complacer a todo el mundo, Geni se siente incapaz de estar a la altura de las expectativas: su vida anterior al accidente ha dejado de interesarle. ¿Para qué retomarla entonces? El desconcierto que le produce esta evidencia da paso a un comportamiento cada vez más errático y a una única idea que empieza a crecer dentro de ella: fugarse.

En marzo, el tema escogido fue “Terapia de cine”, con la proyección de “Frente al mar” (2015) de Angelina Jolie, ambientada en la Francia de mediados de los años 70, y en la que Vanessa, una exbailarina y su marido Roland, escritor, recorren el país mientras se distancian paulatinamente el uno del otro, hasta que llegan a un pueblecito junto al mar y establecen relación con alguno de sus habitantes.

En abril, la tercera película estuvo enmarcada en el tema “La batalla de los sexos”, con la proyección de la película del mismo título, crónica de la rivalidad existente entre el ex-tenista profesional, de 55 años, Bobby Riggs, y su oponente de 29 años de edad, la carismática tenista Billie Jean King, quienes se enfrentaron en un partido legendario en 1973. Se quería entonces conocer si una tenista profesional femenina podía realmente vencer a un hombre (aunque fuera ex-profesional), un evento que atrajo a más de 50 millones de estadounidenses y que se publicitó como «La batalla de sexos».

Por último, y bajo el lema “La mujer al servicio de los demás”, este me tocó la proyección de “La buena esposa” (2017) de Björn Runge, en la que Joan Castleman (Glenn Close) es una buena esposa, de belleza madura y natural, la mujer perfecta. Pero lo cierto es que lleva cuarenta años sacrificando sus sueños y ambiciones para mantener viva la llama de su matrimonio con su marido, Joe Castleman (Jonathan Pryce). Pero Joan ha llegado a su límite. En vísperas de la entrega del Premio Nobel de Literatura a Joe, Joan decide desvelar su secreto mejor guardado.