Marcos Lorenzo apuesta por buscar un «equilibrio» entre la explotación del agua subterránea y la desalada

El viceconsejero de Cohesión Territorial y Aguas del Gobierno de Canarias ha respondido a las críticas de los detractores del proyecto de la desaladora en el municipio de Fuencaliente.

La Palma atraviesa una situación de crisis hídrica derivada de varios factores, entre los que destacan el cambio climático y las precipitaciones cada vez menos abundantes. A pesar de que en los últimos días nos acompañó una DANA que benefició a la isla, «podemos respirar, pero no podemos confiarnos», según comentó a través de los micrófonos de Onda Cero La Palma Marcos Lorenzo, viceconsejero de Cohesión Territorial y Aguas del Gobierno de Canarias. Lorenzo ha hablado de «estrés hídrico» al referirse al actual estado que vive el archipiélago canario. Por ello, el viceconsejero ha resaltado que «no podemos parar de implementar medidas que hemos ido acordando», haciendo referencia a la mesa del agua que se celebró el pasado 11 de marzo en la isla de Gran Canaria. A la hora de profundizar en el tema del agua y en las infraestructuras hidráulicas de la isla de cara a solventar en un futuro no tan lejano la crisis hídrica, la Asociación Agua para La Palma ha expresado ante este medio de comunicación que el proyecto que contempla instalar una desaladora en el municipio de Fuencaliente para buscar una solución alternativa que ayude a sortear la sequía, sería «perjudicial» para la isla, constatando una gestión que, a juicio de Pedro Monzón y Mónica Riverol – presidente y secretaria de la Asociación, respectivamente- «no se ha podido hacer peor». Por su parte, el viceconsejero de Aguas ha reconocido que «la gestión del agua en la isla de La Palma ha podido ser manifiestamente mejorable». Sin embargo, Lorenzo ha apuntado que «la solución del agua en La Palma no viene por negarnos al progreso y al futuro».

Asimismo recordaba que «la tecnología permite vincular la desaladora a las energías renovables». No satisfechos desde Agua para La Palma con este proyecto ni con las explicaciones que se vierten desde las administraciones públicas, se han preguntado cómo tienen pensado deshacerse de la salmuera. En esta ocasión, después de haberle preguntado sobre este tema a Javier Peña, gerente del Consejo Insular de Aguas, ha argumentado que «el Instituto Tecnológico de Canarias cuenta con amplios conocimientos en esta materia y ha demostrado en islas como Gran Canaria que se puede instalar una desaladora energéticamente eficiente y sostenible». Además, Peña ha explicado que » la propia impulsión y el excedente energético de la instalación de aerogeneradores se aprovechan para bombear más agua salada de la que necesita la propia desaladora, diluyendo esa salmuera previamente a devolverla al mar». Esto implicaría que se rebajaría la concentración de sales y el posible efecto medioambiental que pudiera tener. Incluso, Peña decía que «las propias corrientes del océano favorecerían la disolución de la salmuera».

Por otro lado, Gregorio Alonso, alcalde de Fuencaliente, quien también pasó recientemente por nuestros estudios de Onda Cero La Palma, confesaba que «el municipio necesita agua para crecer en agricultura y en turismo y para satisfacer la demanda de la gente». A estas declaraciones, el viceconsejero nacionalista añadía que «en este punto de la isla no hay ninguna captación que sirva para el abastecimiento público y para el de la agricultura» . Por ello, Javier Peña, poniendo el foco en la situación anteriormente expuesta ha sostenido que «el proyecto de la desaladora se debe contemplar».

Por otro lado, Agua para La Palma ha lamentado que «no se le puede echar toda la culpa al cambio climático cuando sigue habiendo pérdidas», al mismo tiempo que criticaba el hecho de que no exista «un orden de prioridad» que establezca las actuaciones que se tiene previsto llevar a cabo dentro del Plan Hidrológico. El viceconsejero de Aguas del Gobierno de Canarias ha reconocido las pérdidas de agua que sufre La Palma, recalcando que «no siempre estamos ante una grieta por la que se cuela el agua, sino ante ilegalidades cometidas por particulares». Por otra parte, Lorenzo se ha mostrado renuente a «explotar» únicamente el agua subterránea cuando el resto de sistemas insulares «coexisten» con la explotación de recursos subterráneos y con la producción de agua desalada. En definitiva, el viceconsejero nacionalita ha abogado por encontrar en La Palma un «equilibrio» entre esas dos posibilidades. Además, ha puntualizado que «en la isla hay acuíferos naturales que están agostados y la Unión Europea, dentro de esa gestión comunitaria del ciclo integral del agua, no está por la labor de que se sigan agostando». En definitiva, el viceconsejero de Aguas ha dicho que «frente a los que critican lo caro que es el agua desalada, les diría que más caro es perder tu producción por no tener agua».

Finalmente, Marcos Lorenzo ha insistido en que «son importantes las labores de coordinación a la hora de delimitar las acciones necesarias para garantizar el suministro humano y agrícola de cara al próximo verano».Todo esto pasa por la necesidad de obtener financiación para poder hacer frente a las obras que permitan viabilizar la gestión adecuada del ciclo integral del agua en Canarias, por lo que, según Lorenzo, «se hace necesaria la firma de un nuevo Convenio de Obras Hidráulicas con el Estado». Lorenzo, por consiguiente, concluía diciendo que «ha sido una mala noticia que se hayan prorrogado los Presupuestos Generales del Estado para 2024».