¿Tienes una cicatriz en la parte superior del brazo? Podrías estar vacunado contra la viruela del mono

Existen personas de más de 40 o 50 años que en su día recibieron la vacuna contra la viruela, una señal muy similar debido a la aguja con la que se administraba: una aguja bifurcada

Fuente: Pixabay

El número de casos de viruela del mono en España sigue aumentando, lo que ha propiciado que el Gobierno vaya a comprar vacunas y antivirales para el tratamiento de la viruela del mono. Los casos confirmados en nuestro país se elevan a 84, mientras que hay 157 sospechosos. La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias había notificado este jueves dos nuevos casos positivos de viruela del mono de personas residentes en Gran Canaria por lo que el número de positivos con este virus en el archipiélago se ha elevado a seis desde el inicio de la declaración de la alerta sanitaria (tres en Gran Canaria y tres en Tenerife).

 

Madrid es una de las comunidades autónomas más afectadas, con 65 casos confirmados y 30 sospechosos que siguen siendo analizados en pruebas de laboratorio. En este sentido, la región confirmó que se trabaja con la hipótesis de que una sauna de la capital, frecuentada por jóvenes varones de distintas nacionalidades, sería uno de los focos de la enfermedad en nuestro país. A su vez, se le suma el festival del Gay Pride en Maspalomas, que también se considera un posible foco de origen de la viruela el mono.

Vacuna contra la viruela: cómo saber si estás vacunado

Existen personas de más de 40 o 50 años que en su día recibieron la vacuna contra la viruela, pero ¿cómo se puede saber si estás vacunado contra ella? Este grupo de población comparte una característica muy reconocible.

Se trata de una cicatriz en la parte superior del brazo. En todos los casos, es una señal muy similar debido a la aguja con la que se administraba la vacuna en la época: una aguja bifurcada.

La aguja bifurcada es muy distinta de la que se usa actualmente, la hipodérmica. Antes, se sumergía la bifurcada en la solución de la vacuna y cuando se sacaba, quedaba una gota de la sustancia entre ambas puntas. Luego se inyectaba de una manera muy concreta: se picaba en la piel unas 15 veces en pocos segundos.

Estos pinchazos creaban una pequeña protuberancia de sangre que, al cicatrizar, dejaba esa marca que ahora comparten de por vida los vacunados contra la viruela.

La aguja bifurcada la inventó el doctor Benjamin Rubin en 1965, y durante diez años (de 1966 a 1977) fue la principal herramienta para erradicar la viruela.

¿Qué es la viruela del mono?

Esta enfermedad es una zoonosis (virus transmitido a los humanos por animales) y sus síntomas son similares a los experimentaban en el pasado los pacientes con viruela, aunque menos severos. Además, la inmunidad frente a esta enfermedad es muy escasa entre la gente joven ya que la población por debajo de los 40 o 50 años no ha recibido la vacuna contra la viruela y el virus no ha estado presente en países no endémicos.