Una asamblea del movimiento Derecho a un Techo reúne a unas sesenta personas en La Palma

Alrededor de sesenta personas se reunieron en la plaza de Argual, en La Palma, para participar en una asamblea del movimiento Derecho a un Techo en La Palma. Durante el encuentro, las personas asistentes compartieron sus experiencias y expusieron sus principales preocupaciones en relación con el acceso a la vivienda en la isla.
Entre las palabras más mencionadas durante las intervenciones estuvieron «rabia» y «esperanza», que reflejaron distintas experiencias y perspectivas sobre la situación habitacional.
La asamblea se enmarca en un contexto marcado por las dificultades para acceder a una vivienda a precios asequibles, la relación entre los salarios y el coste del alquiler, y la disponibilidad de inmuebles destinados a residencia habitual.
«Estoy aquí porque, por primera vez, después de veinte años viviendo de alquiler, he sentido mucho miedo cuando se me terminó el contrato», explicó una de las asistentes. «No quería tener que marcharme de donde llevo años construyendo un hogar».
La convocatoria de Derecho a un Techo en La Palma se suma a otras iniciativas que en los últimos años han abordado la problemática de la vivienda en Canarias. En las últimas semanas, el desahucio de Maricarmen y las acampadas por la vivienda en Tenerife, Gran Canaria y Lanzarote han vuelto a situar esta cuestión en el debate público.
En La Palma, la situación habitacional presenta también particularidades relacionadas con la pérdida de viviendas tras la erupción del Tajogaite y con la evolución del mercado inmobiliario.
Según el censo de 2021, La Palma cuenta con 12.044 viviendas vacías, aproximadamente una de cada cuatro del parque residencial. Asimismo, la isla ha superado las 2.200 viviendas vacacionales, mientras que el porcentaje de viviendas protegidas se sitúa en torno al 2,1 %. Estas cifras se relacionan con un contexto en el que parte de la población encuentra dificultades para acceder a un alquiler estable y asequible.
Las consecuencias de esta situación también afectan al ámbito laboral y económico. Las dificultades para encontrar alojamiento pueden complicar la incorporación de trabajadores y trabajadoras a determinados sectores, mientras que el peso del alquiler sobre los ingresos familiares puede reducir la capacidad de consumo y repercutir en el comercio local. Durante la asamblea también se compartieron experiencias de personas que han tenido que abandonar la isla o posponer su regreso por las dificultades para encontrar vivienda.
«Tengo ganas de convertir esta preocupación en ocupación», señaló otra de las asistentes. «Soy profesora y veo a las familias de mi alumnado cada vez más ahogadas por sus alquileres».
A lo largo del encuentro se expusieron distintas situaciones relacionadas con la inestabilidad residencial, las dificultades para ahorrar y la preocupación ante posibles subidas del alquiler. Una de las participantes resumió su experiencia con estas palabras: «Mi crisis de vivienda no comienza al no tener un techo, sino cuando no puedo ahorrar para salir de uno donde no soy feliz».
La asamblea de Derecho a un Techo en La Palma reunió a personas de distintas edades y procedencias con el objetivo de compartir perspectivas, plantear propuestas y organizar próximas acciones. Entre los asuntos abordados estuvo la preparación de la huelga general prevista para el 11 de noviembre.
El encuentro de Argual constituye un espacio de reunión para las personas que participan en Derecho a un Techo en La Palma y que buscan compartir experiencias y propuestas relacionadas con el acceso a la vivienda en la isla.