Día Internacional del Cáncer de Mama: esperanza frente al miedo y una llamada a reducir las listas de espera

«Nosotras siempre damos un mensaje de esperanza porque realmente la hay». Con estas palabras, Mari Carmen Bonfante, presidenta de ÁMATE, la Asociación de Cáncer de Mama de Tenerife, resume el mensaje que quiere trasladar a las mujeres que reciben un diagnóstico de cáncer de mama.
La presidenta de Ámate en una entrevista concedida a este medio para el programa Más de Uno La Palma, ha abordado el impacto emocional de la enfermedad, la importancia del apoyo psicológico y las principales dificultades a las que se enfrentan las pacientes.
El cáncer de mama continúa siendo el tumor más diagnosticado entre las mujeres en España. Según las estimaciones de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en 2026 se diagnosticarán alrededor de 38.318 nuevos casos en el país. Detrás de cada cifra hay una historia personal, una familia que afronta la incertidumbre y un proceso en el que la detección precoz, los avances médicos y el acompañamiento resultan fundamentales.
Con motivo del Día Internacional del Cáncer de Mama, que se conmemora cada 19 de octubre, Bonfante recuerda que recibir la noticia supone un golpe difícil de asimilar: «Muchas mujeres llegan con la cara desencajada, convencidas de que van a morir y preocupadas por lo que ocurrirá con sus hijos, sus madres o sus parejas». Frente a ese miedo, encuentran a otras personas que conocen de primera mano la enfermedad y que les transmiten un mensaje fundamental: «Aquí estamos».
La presidenta destaca la importancia de confiar en el equipo médico y de contar con acompañamiento psicológico durante el proceso, tanto para las pacientes como para sus familias. Porque el cáncer de mama no afecta únicamente a quien recibe el diagnóstico, sino también a todo su entorno. La atención emocional es, por tanto, una parte esencial del proceso para afrontar los tratamientos y los cambios que trae consigo la enfermedad.
Junto al mensaje de esperanza, Bonfante pone el foco en una de las principales reivindicaciones de las pacientes: las listas de espera sanitarias, que califica de «insufribles». La incertidumbre de esperar durante meses para recibir atención se suma a la carga emocional de la enfermedad, mientras muchas mujeres intentan disimular su sufrimiento para evitar preocupar a sus seres queridos. «Lloro cuando estoy en la ducha», explica al describir esa realidad que muchas pacientes viven en silencio.
La detección precoz es otro de los aspectos fundamentales que destaca en la entrevista. Bonfante anima a las mujeres a acudir a las mamografías aunque no tengan síntomas y recuerda que no hay que esperar a sentir dolor para hacerse las pruebas. Los programas de cribado permiten detectar posibles tumores antes de que aparezcan señales evidentes, lo que puede facilitar un diagnóstico temprano y mejorar las posibilidades de tratamiento.
En este Día Internacional del Cáncer de Mama, el mensaje va más allá de la concienciación: hablar de la enfermedad también implica escuchar a quienes la viven, garantizar una atención sanitaria a tiempo y ofrecer apoyo a pacientes y familiares. Porque frente al miedo que acompaña al diagnóstico, la esperanza necesita también recursos, acompañamiento y respuestas.