Han pasado 3 meses
19 de diciembre de 2021. Han pasado 3 meses. Desde aquel 19 de septiembre muchas cosas han cambiado en La Palma. El paisaje, marcado por campos de lava que han hecho desaparecer barrios enteros, ya no es el mismo. La vida de miles de palmeros se paró desde aquel domingo a las 15:00 horas, una pausa que se alarga en el tiempo. Tres meses después, con el volcán mostrando signos de agotamiento, contando los días para que esta pesadilla acabe, es el momento de comenzar el reinicio de la sociedad palmera.

La actividad volcánica sigue detenida, pero aún no se puede dar por finalizada, se mantiene en el semáforo rojo y todas las medidas de Protección Civil con la misma intensidad, establecidas desde el inicio del proceso eruptivo. Continuamos, por tanto, en una cuenta regresiva que esperamos -y deseamos- que acabe en Navidad. Sería, sin dudarlo, el mejor regalo para La Palma.
La erupción en cifras
Los números que ha dejado la erupción nos ayuda a comprender la magnitud del desastre que ha afectado al Valle de Aridane. Los científicos calculan que el área afectada por las coladas es el 8% de La Palma. El porcentaje es bajo, el resto de la isla es totalmente segura, pero la afección en esa porción de territorio palmero se traduce en unas 1.676 edificaciones destruidas, de las que 1.345 son de uso residencial, 180 de uso agrícola, 75 industrial, 44 hostelería, 16 de uso público y 16 de otros uso, según los últimos datos del Catastro.
La principal fuente de ingresos de La Palma proviene de la agricultura, destacando el cultivo del plátanos y, en menor medida, del aguacate. La zona del Valle de Aridane era una de las más prósperas de toda la isla. Sin embargo, la lava ha cubierto unas 369,95 hectáreas de cultivos. De ellas, más de la mitad, 228,58 hectáreas son plataneras; 68 viñas y 27,43 aguacates. A estas cifras hay que añadir la superficie aislada por las coladas, que se ha estimado en unas 72,7 hectáreas de plataneras y 2,26 de viñas.
Las carreteras que unen diferentes núcleos poblacionales del Valle de Aridane -algunos de ellos extintos, como Todoque- también han sido gravemente dañadas por las coladas, en total se calcula que más de 73 kilómetros de vías están afectadas, de las cuales casi 11 son insulares y el resto calles, travesías y otros viarios.
Ayudas
Hasta el momento, el Consorcio de Seguros ha distribuido hasta ahora 73,5 millones de euros entre 460 personas. Se han recibido 2.813 solicitudes de indemnización y ya se han abonado 73,5 millones de euros, entre viviendas, vehículos, comercios e industrias, percibidos por 460 personas, con una media que ronda los 160.000 euros.
Hace tan solo unos días, en rueda de prensa posterior al Comité Director, el consejero de Seguridad y Emergencia del Gobierno de Canarias, Julio Pérez, calificó de ejemplar la actuación del Consorcio de Compensación de Seguros, y reseñó que el complejo
mecanismo de la reconstrucción va poniéndose en marcha cada vez a mayor
velocidad. En este sentido, abogó por mantener el mismo liderazgo colectivo en la
reconstrucción que todas las administraciones han demostrado durante la emergencia.
Por su parte, el Gobierno de España aprobó esta semana un paquete de medidas que amplía las ayudas ya existentes y acelera su concesión. Las primeras viviendas ya se comienzan a repartir, la instalación de otras prefabricadas ya está en marcha y el Gobierno regional ha abonado las primeras ayudas al sector ganadero y pesquero. Por su parte, los agricultores de Plátano de Canarias más afectados por el volcán ha recibido un primer anticipo de 13,5 millones para la producción perdida. Pero, ¿son suficientes? La sociedad palmera necesita urgentemente que lleguen las ayudas, que se les tienda la mano para poder salir adelante y comenzar su nueva vida. Han pasado tres meses.
