La realidad de la erupción volcánica 7 meses después: divergir para llegar a converger

Foto: I Love the World
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Hoy, 19 de abril, a las 15:00 horas se cumplen 7 meses del inicio de la erupción volcánica. El pasado 13, contamos cuatro meses desde su finalización. Aquel 25 de diciembre de 2021, día en el que se comunicó de manera oficial la conclusión de una pesadilla que se extendió más de 80 días, respiramos aliviados, aunque sabíamos que el camino no iba a ser nada fácil.

Durante estos cuatro meses, hemos informado puntualmente del comienzo y finalización de la recuperación de vías, del regreso -en la mayoría de casos parcial, por la falta de carreteras y servicios mínimos- de vecinos y vecinas a sus hogares, de la reducción de las zonas de exclusión, de las controversias que ha acarreado el nuevo trazado de la carretera de la costa, incluso, de la puesta en marcha de visitas guiadas al volcán. Las cuantías de las ayudas y el número de viviendas entregadas también han ocupado titulares. Sin embargo, detrás de cada palabra y de cada número hay personas, cada una con su historia, reivindicaciones y necesidades.

El pasado miércoles, 13 de abril, justo cuando se cumplían esos cuatro meses desde la conclusión de la erupción volcánica, acudíamos a la reunión que convocaba la Iniciativa de Apoyo Ciudadano a los Afectados por el Volcán de la isla de La Palma para compartir con otros afectados los pasos a seguir para iniciar una reclamación por responsabilidad patrimonial contra las administraciones. Más allá de escuchar ese «lo sabían y no nos informaron» en el que se sustentaría una demanda en la que ya se está trabajando, también pudimos ver en cada uno de los asistentes una historia diferente a la del que era su vecino, aunque compartieran prácticamente el mismo terreno. Llamaba la atención que, aunque todos los afectados estaban unidos por una misma causa -resarcir los daños que les ha causado la erupción volcánica en general y la desinformación en particular- en ocasiones sobresalían algunas voces discordantes, ya fuera porque no estaban de acuerdo con alguna opinión sobre cuestiones como los seguros o la manera de proceder en esta reclamación que están iniciando.

Esta reflexión sirve -y nos sirve- para entender que en un proceso tan complejo como la reconstrucción no solo del Valle de Aridane, sino de la isla de La Palma, nos vamos a encontrar con múltiples opiniones divergentes que, tras un intenso debate, pueden llegar a ser convergentes y no pasa nada si existen diferentes voces, es más, enriquece la reconstrucción, siempre y cuando se llegue a un punto en común, donde todos vean satisfechas sus necesidades. Precisamente hoy, el consejero Franquis y un equipo de técnicos se reúnen en Los Llanos de Aridane con los representantes de cultivadores de plátanos, colectivos agrícolas y los representantes de las plataformas de afectados para explicarles los efectos del trazado inicialmente previsto para la Carretera de la Costa y atender a todas sus reclamaciones de información sobre esta obra, pues, como ya han dicho en este medio: «Queremos que se nos escuche, y no ser menor espectadores». En cualquier toma de decisión, ya sea a nivel de plataformas de afectados o a nivel de administraciones públicas debe existir debate y, tras él, consenso. Ahora solo nos falta saber si lo conseguiremos.